¿Y si pudiéramos conseguir encinas que produjeran más bellotas, de forma más regular y con mejores características?
La dehesa es uno de nuestros ecosistemas más valiosos, pero también se enfrenta a importantes retos de productividad y regeneración, y buena parte de su equilibrio está ligada a un fruto esencial: la bellota. Juan Luis Peñuelas Rubira lleva años trabajando precisamente en cómo mejorar su producción.
Ingeniero de Montes y antiguo director del Centro Nacional de Recursos Genéticos Forestales “El Serranillo”, ha desarrollado una innovadora línea de trabajo basada en la domesticación de la encina por su potencial frutícola. Una vía que puede abrir nuevas posibilidades para la densificación de nuestras dehesas, la alimentación animal e incluso el consumo humano, y que propone una forma diferente de mirar a la encina: no solo como árbol forestal, sino también como especie frutal con un enorme potencial.
El próximo 1 de octubre, Juan Luis Peñuelas nos explicará en el Campus del Jamón hasta dónde puede llegar esta innovadora forma de entender el futuro de la dehesa”
